El Doctor Eduardo Ratti es una de las voces con más autoridad para hablar del Hospital Zonal de Lobos. Lleva más de 61 años ejerciendo la medicina en la ciudad y conoce la institución desde adentro como pocos. Ese bagaje fue el que volcó en una charla que convocó a una gran cantidad de vecinos en la Biblioteca de la Fundación Lobos, presentado por el Doctor Adalberto Fernández.
Para sostener su relato, Ratti contó con el aporte de la familia del Doctor Guillermo Mastropietro, a quienes agradeció públicamente por el material que sirvió de base para la exposición.
Una de las revelaciones de la noche fue el lugar que ocupa el hospital en el mapa sanitario provincial. Ratti explicó que la institución puede compararse en dimensiones con los hospitales de Bahía Blanca, Junín o Zárate, algo que se logró gracias a lobenses que tenían llegada al gobierno provincial y empujaron para que la obra se concretara.
Cuando llegó a Lobos recién recibido, el panorama era muy diferente. No había cardiólogos ni traumatólogos, y la actividad se concentraba en la maternidad y la clínica médica. Su vínculo con la institución comenzó en 1964 y se extendió hasta que un problema de salud lo llevó a jubilarse, situación que logró superar.
La figura de su padre atravesó buena parte del relato. También médico, operaba en una época sin antibióticos, donde cada cirugía representaba un desafío mayúsculo. Ratti destacó que esa historia familiar moldeó su propia manera de entender la profesión.
Sobre el rol del hospital en la vida de un médico fue contundente: sostuvo que el vínculo cotidiano con pacientes, colegas, enfermeros y personal auxiliar tiene una capacidad sanadora que ningún medicamento puede reemplazar.
Al cierre de su exposición evocó dos episodios que lo marcaron de manera especial: el accidente en el Aero Club Fortín Lobos y la muerte del corredor Roberto Mouras, hechos que quedaron grabados tanto en su memoria como en la historia de la medicina local.
El salón de la Biblioteca de la Fundación Lobos, cuyo presidente es Claudio Abdala, estuvo colmado de vecinos que siguieron la charla con atención de principio a fin.

